Un verdadero cambio

A veces pedimos o nos unimos a un pedido y no sabemos la realidad divina de lo que pedimos. La campaña del actual presidente dominicano Luis Abinader utilizó la consigna “EL CAMBIO” para promover su campaña política. Fue lo correcto- porque con todas las atrocidades que se han cometido en la República Dominicana durante más de 3 décadas-era necesario un cambio verdadero. Todavía no sabemos si el mismo Abinader entendía la realidad divina de tal pedido. El tiempo lo dirá. Pero solo tiene cuatros años para empezar a mostrar el cambio que Dios espera.

            Digo que muchas veces pedimos y no sabemos lo que pedimos porque constantemente veo pedidos verbales y escritos de algunos sectores de la sociedad- de que el presidente no le ha conseguido trabajo a LA BASE. El cambio que Jesús querría no es darle un trabajo a alguien que trabajó para conseguir instalar un candidato que prometió un cambio. O quitarle dádivas a un grupo para dárselo a el nuevo grupo del vinculado al gobierno. El cambio que Jesús espera es el cambio que busca el reino de Dios y su justicia (Mateo 6:33).Lo que todos los dominicanos debemos esperar es que el presidente empiece a cambiar esa cultura que se ha normalizado de ofrecer y dar sin méritos a individuos o instituciones- y por el contrario crear pólizas que le ofrezca y ledé a través de proyectos-a todos los sectores de la nación.

            Sabemos que en su irresponsabilidad social los administradores gubernamentales de los últimos treinta años han creado una cultura de que “tú me das y yo te doy”. El pueblo dominicano adoptó esa mentalidad como algo normal. Y en su aun mayor irresponsabilidad esos gobiernos pasados han mantenido el pueblo ciego para que no reconozca esa maniobra diabólica. Pero- el ataque y corrección de esa acción y estrategia dañina perpetuada- es lo que esperamos que el presidente Abinader resuelva como parte de esa promesa de CAMBIO que nos hizo.

            El cambio que yo espero es ese cambio que pare el despilfarro de recursos- incluyendo el dinero. El presidente con su consigna de EL CAMBIO me dijo que iba a solucionar problemas palpables como:

  1. Cese de la impunidad
  2. Cese del barrilito y excesivo salario de los legisladores.
  3. Cese de las botellas.
  4. Cese de la astronómica cantidad de dinero utilizado en la promoción de gobierno actual.
  5. Cese de los astronómicos salarios pagados a los funcionarios del gobierno.
  6. Recuperación del dinero del estado utilizado ilegalmente por funcionarios y políticos pasados.

Esas solo son algunas de las promesas que el presidente Abinader nos comunicó cuando nos prometió un CAMBIO.

El trabajo del presidente Luis Abinader podría resultar una tarea fácil si él lo enfoca desde la perspectiva de un verdadero cambio como Dios manda. Es así porque al implementar pólizas para corregir las deficiencias antes mencionadas-estaría generando un fondo monetario que cubriría los gastos de toda la nación-incluso sobraría para invertirlos en obras que generen ganancias económicas y de otras índoles.

      Todos los sectores de la nación incluyendo la iglesia deberíamos entender que tanto los representantes políticos electos como los designados deben esforzarse por darle un servicio de primera a la nación. Por lo cual no deberían enfoscarse en ofrecer dádivas individuales a aquellos que pertenecen a sus-círculos de amistad. De hacer lo segundo podría percibirse como un acto de buscar su acomodo como individuo-quizás para postularse como candidato en un futuro. De manera es que el trabajo de los ciudadanos dominicanos a todo nivel es exigirles a aquellos que han jurado servir-que sirvan. No buscando avanzar sus agendas personales o políticas a través de las dádivas-sino la agenda del pueblo.

Pueblo dominicano no consideremos las elecciones como una industria más para adquirir empleos o dádivas. Veamos las elecciones como una vía de-a través de nuestros votos- obtener cambios reales que beneficien a todos los dominicanos.

DE LA IGLESIA ESPERAMOS MAS

El señor Jesús le dijo a la multitud-incluyendo a sus discípulos en el Sermón del Monte: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y esas cosas serán añadidas”. No le exijamos a los líderes cristianos que ostenta un cargo político que le resuelva individualmente. Pídale, y si es necesario requiérale que haga el trabajo espiritual dentro del gobierno que lo emplea y que busque implementar pólizas, normas,hábitos, reglas y leyes que promuevan el reino de Dios.Esperamos que los líderes cristianos no se dejen confundir con que al proveerle solamente artículos y materiales físicos a sus allegados cristianos y seculares están ejecutando el trabajo que Dios los instaló para ejecutar. Recordemos que el mismo SeñorJesús nos dejó el mensaje: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16). El fruto se puede identificar con lo que anhelamos en nuestro corazón -como con el testimonio que damos con nuestra acción. Procuremos dar buen fruto.

      Quien escribió es alguien que trabajo y contribuyó activamente como ministro-tanto a nivel provincial como a nivel nacional- desde muy temprano en el pasado ciclo político-electoral del 2020. El Pastor Dio Astacio, el actual alcalde de Santo Domingo Este Manuel Jiménezy candidatos presidenciales cristianos tales como el Pastor Carlos Pena, el Apóstol José Christopher y Manuel Valdez son testigos directos de esa realidad. En ningún momento ni siquiera me atreví a inferir que deseaba algún tipo de dadiva o acomodo. Lo hice y lo haré en el 2024, si Dios lo permite- solo para conseguir un CAMBIO en el país. UN VERDADERO CAMBIO.

El cambio que el presidente Luis Abinader me prometió.

By: Pastor Ángel Reyes Valdez

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