TRANSPARENCIA Y HONESTIDAD

TEMA: Cuidado Pastor, ministro, líder comunitario!

Todo lo que hagas, sea de palabra o de hecho- hazlo como para agradar a nuestro Señor Jesucristo -dándole  gracias a Dios Padre por medio de Él.

                                                                                                     Colosenses 3-17

            Es muy común en el hombre- incluyendo los Pastores y ministros de Dios envolverse en asuntos espirituales y seculares utilizando o asumiendo falsamente el nombre de Dios. Este es un acto que es dañino para cualquiera que lo ejecute-pero es más dañino y hasta perjudicial para los aquellos que hemos aceptados al Señor como salvador personal.

            Lo anterior expresado tiene su sentido en que podemos engañar al hombre pero no a Dios. Porque para Dios nuestras verdaderas motivaciones cuentan. Es muy común que el cristiano y el líder comunitario utiliza su servicio a la comunidad para conseguir dadivas y aceptación de hombre. Incurren en acciones legítimas y en ocasiones obtienen resultados positivos. Lo cual es bueno. Pero ante los ojos de Dios es hipocresía.  Es lo mismo de lo que se quejó nuestro  Señor Jesús en el capítulo 23 del libro de Mateo, cuando llamó  a los escribas y fariseos  hipócritas nueve veces. 

            Nosotros, los que decimos ser cristianos debemos ser transparentes en todo. A veces vamos a cometer faltas-no somos perfectos. Y lo dice la Biblia- Romanos 3-10. Pero no debemos hacer de acciones indebidas una rutina. Debe ser así porque aunque no lo dice, el no creyente  nota nuestra inconsistencia. Y aún más aquellos que hemos escudriñado las Escrituras. 

            El problema resulta que cuando el no creyente nota la deshonestidad espiritual de Pastores y ministros de Dios- crea una percepción de que todos somos iguales. Y no es así. Pero lamentablemente ya se ha creado esa percepción- la cual  con mucha probabilidad permanecerá en su mente quizás indefinidamente.

            En la Republica Dominicana- lamentablemente notamos esta inconsistencia ministerial muy a menudo. Hombres que dicen ser cristianos incluso ordenados -sucumben ante las dadivas del cesar, aspirando por puestos políticos cuando su intención en todo momento ha sido hacer acuerdos con los partidos oficiales para conseguir algún tipo de dadiva. Vemos como hombres que dicen ser llamados por Dios trabajan en campañas políticas con un premeditado acuerdo de adquirir una cartera.

 Encontramos Pastores y ministros trabajando en las comunidades con intenciones fraudulentas. Lo cual es de detrimento para el Evangelio. 

Es común, a todo nivel, mantenernos callados ante acciones y conductas de aquellos que tienen control sobre nuestros trabajos y posiciones. Esto sucede a mayor escala a nivel de gobierno. Pero no debe ser así.

En el libro de Mateo 5-13 y 14 el Señor Jesús les dice a sus discípulos que son la sal de la tierra y la  luz del mundo. Es un mandato especial para aquellos que decimos que creemos. La sal condimenta y sazona todo aquello en que es utilizada. La luz alumbra sin prejuicios. Así también debemos ser todos los que hemos nacido de nuevo. Debemos salar y alumbrar a todo aquel  o aquello que necesite ser condimentado, o necesite claridad en sus palabras o sus hechos, respectivamente. En lo humano-tanto a nuestros superiores como a nuestros subalternos. 

Estos tiempos difíciles que estamos viviendo no es pura casualidad. Son señales que nos envió Dios para que empecemos a actuar con transparencia y honestidad. De la misma forma en que en el año 2020 Dios destituyó  a aquellos hombres del ámbito secular-gubernamental y espiritual-por sus actos corruptivos y deshonestos-también lo hará con aquellos que los han sustituido- si siguen el mismo curso. Seamos transparentes y honestos todos- especialmente los Pastores y ministros del Señor.     

Bendecidos sean todos.

Pastor Ángel  Reyes  Valdez

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