SIETE HÁBITOS PARA DESARROLLAR DURANTE LA CUARENTENA

Por: José Dunker L.

Tal como se hace para la rehabilitación de un adicto el encierro es una medida útil para el cambio de hábitos. Cuando Dios quiso crear una nueva cultura humana mandó el diluvio durante cuarenta dias. Luego se acostumbraron a estar en el arca, y al salir demostraron nuevos hábitos, diferentes a la generación de donde procedían.

Viktor Frankl, el psiquiatra vienés creador de la logoterapia, describió su experiencia en los campos de concentración nazis, sugiriendo tres momentos especiales: el ENCIERRO produce un shock, una incapacidad de pensar correctamente, como dudando de la realidad o en espera de una liberación milagrosa, la cual nunca llegó; luego vino la RUTINA, los sentidos se embotan y se pierde la capacidad de disfrutar de la vida, incluyendo la vida sexual, pero a todo uno se acostumbra, incluyendo lo malo, y finalmente viene la SALIDA, cuando uno sigue la rutina, como si todavía estuviera preso, incapaz de disfrutar la liberación, por los sentidos embotados. El resultado es que al salir no eran las mismas personas, y así mismo sucederá con la actual cuarentena: ¡nada será igual, ni la familia, ni el país ni el mundo! ¡Algo nuevo viene!

La ocasión es propicia para desarrollar siete hábitos personales durante esta cuarentena, y de ese modo los que podamos salir podremos vivir mejor.

Primero, actividades fisicas regulares, sea por gimnasia aeróbica, o sea por oficios domésticos, compartidos en pareja y con los hijos, y esto tiene un tremendo efecto anti estrés y antidepresivo.

Segundo, alimentación sana en lugar de comida basura. Es tiempo para beber agua fresca en lugar de gaseosas, alcohol o jugos artificiales, y comer frutas, granos y nueves, en lugar de tantas grasas saturadas y azúcar refinada.

Tercero, chateo en familia con los hijos que se fueron o los padres ausentes, reconciliarse con la familia de origen aprovechando el nuevo recurso de las redes sociales pues muchos viejebos somos analfabetos digitales.

Cuarto, tiempo de recogimiento en familia, quizás leer un salmo y hacer una oración, para luego contar historias y retos pendientes, y aprovechar para un abrazo a cada miembro de la familia.

Quinto, construir hábitos sanos en lugar de adicciones, pues en cuarenta días el cerebro se desintoxica y puede hacer nuevas sinapsis en lugar de los viejos hábitos perjudiciales.

Sexto, ensayo de una relación bonita con la pareja, perdonar y pedir perdón, cada cual poniendo de su parte para hacer su mejor papel para tener la relación que soñaron desde niños.

Séptimo, relación de calidad con los hijos, con cada hijo, especialmente papá con los varones y mamá con las hembras, para llenar vacíos emocionales que el atareo cotidiano fomentaba.

Si aprovechamos la cuarentena para construir estos nuevos hábitos al final seremos mejores hijos y mejores padres, y tendremos un mejor país.

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