¿QUIENES MATARON A JESUS?

“Pero mirad por vosotros mismos, porque os entregarán los concilios, y en las sinagogas os entregarán , y delante de los gobernadores  y de reyes os llevarán por causa de mí, para testimonio a ellos”.                                                                                                                                                                                                   Marcos 13.9     

La pregunta que hoy tratamos parece trivial o sin importancia. Pero por el contrario- podría resultar de suma importancia para todos los que creemos. En realidad- la verdadera importancia estriba en las razones por lo que mataron a Jesús. Porque esas mismas razones pueden ser y son  usadas por algunos hoy día para perjudicarnos como creyentes.

En los versículos Mateo 16.1 y 22.18 podemos comprobar que fueron los mismos hombres religiosos los que continuamente tramaban para matar a Jesús. Este hecho debe ser de interés para todo buen cristiano – porque al enfrentar correctamente ese accionar podríamos evitar cometer el mismo error-o ser víctimas de tal persecución.    

Pero la pregunta aún está en el aire. ¿QUIENES MATARON A JESUS?  La respuesta directa es los HOMBRES DE CONCILIOS Y LOS GOBERNANTES. Es importante para todo creyente esforzado que se familiarice con el termino SANADRIN. El Sanedrín era el concilio que representaba la máxima autoridad religiosa en los tiempos de Jesús. Estaba formado de 71 miembros  compuestos de aristócratas y gentes de la nobleza bajo la dirección del sumo sacerdote.

Si leemos el libro Mateo 26. 3-5 vemos como el concilio, el Sanedrín, antes referido-en vez de buscar conciliar con Jesús quien solo hacía  el bien- planeó matarle. Y lo consiguió  con la ayuda del gobierno-representado en aquel tiempo por Poncio Pilato y algunos- que como hoy- le siguen el juego, o son influenciados por algunos “lideres”. La importancia de lo que tratamos aquí  es  que la secuencia de hechos que culminaron con la muerte de Jesús- es que lo mismo sucede en el presente. 

Es importante aclarar a los miembros de congregaciones que escudriñen las escrituras. Juan 5.39. Para que no sean cómplices de matar la Palabra- como lo fueron muchos mostrado por los Evangelios. Sabemos que hubo tres razones principales que contribuyeron en  la MUERTE DE JESUS:

  1. La cultura, costumbres y tradiciones
  2. Los celos 
  3. Las ansias de poder.

Cuando Jesús entró  en el escenario de la iglesia primitiva- ignoró, cuando era necesario- las leyes, tradiciones y costumbre que interfería con la práctica del amor que conduce al arrepentimiento y la salvación. Un ejemplo lo vemos en su interacción con la mujer  “sorprendida en el acto de adulterio”. (Juan 8-3). Sabemos que en este caso-de acuerdo a la ley mosaica-o la ley de Moisés-la mujer debía ser apedreada. Pero Jesús nos ensaña –y hoy sabemos que la ley nada tiene que ver con la salvación, cuando es aplicada con mentalidad humana.  Dios no quiere que estemos atados a costumbres y tradiciones.  Colosenses 3.18. El que  comer, beber, día de reposo, vestimentas fueron trabas que utilizó el SANEDRIN, representado por los Escribas y fariseos para matar a Jesús. Que muy bien se está utilizando hoy día para matar o detener la palabra. En el presente vemos como caudillos de concilios utilizan artimañas para bloquear la entrada de personas llamada por Dios. En muchas ocasiones para no perder sus títulos u autoridad. Lo mismo que algunos miembros del  SANEDRIN  en los tiempos de Jesucristo.

Pero qué bueno que de la misma forma en que el asesinato de Jesús solo sirvió para patentizar el plan de Dios- hoy día el intento de matar la palabra de muchos- resulta en el cumplimiento de la profecía.  Marcos 13-19.

                                                             RESUMEN

  1. Los concilios-representados por los líderes de la iglesia primitiva mataron a Jesús.
  2. El gobierno fue cómplice de la muerte de Jesús en su intento de consolidar su poder al igual que los altos dirigentes religiosos de aquellos tiempos.
  3. En vida-Jesús rompió con culturas, costumbres y tradiciones que truncaban el verdadero propósito de Dios.
  4. Algunos líderes conciliare de antes y ahora- tratan de influenciar adversamente el propósito de Dios en nuestras vidas.
  5. El deseo de fama y poder promueve el caudillismo que Dios no aprueba.
  6.  Es importante que abandonemos todo aquello- incluyendo nuestro ego personal  y busquemos  avanzar el propósito de Dios en nuestras vidas y la de nuestro prójimo.
  7. Hermano o amiga- escudriña las escrituras y ora para que puedas identificar cuando en el presente alguien  trate matar la PALABRA en ti.    
  8. Recordemos que la palabra nos manda a amarnos -así como a nuestro prójimo.  (Levítico 19.18)                

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